Mi hija no paraba de decirme que lo probara y yo lo iba dejando, porque ya me había gastado muchísimo en eliminaciones que nunca duraban.
Tengo las planas Y las más duras en relieve en la espalda y el cuello — sinceramente pensaba que nada iba a tocar las de relieve. Las planas empezaron a cambiar ya la primera semana, pero las de relieve también me sorprendieron. Los bordes se han suavizado, están menos definidos, cada vez menos visibles. Siguen apareciendo nuevas, pero más pequeñas que antes.
La semana pasada reservé un masaje que me merecía sin pensármelo dos veces. No me pasaba desde hacía años.


